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Cuidados del ficus benjamina

Existen más de 800 especies de plantas del género ficus, pero sin duda, una de las más populares es el Ficus benjamina, presente en casas y negocios de todo el mundo. ¿Sabías que en realidad el ficus benjamina es un árbol? ¿O que se trata del árbol oficial de Bangkok, en Tailandia?

Si acabas de hacerte con uno, quizás no sepas mucho acerca de los cuidados del Ficus benjamina, por ese motivo, en Amigos de la Jardinería te mostraremos qué necesita para sobrevivir y desarrollarse plenamente.

¿Cómo cuidar un Ficus benjamina? Todo lo que necesitas saber a continución. Recuerda que este árbol también es conocido como «boj», laurel de la India, caucho benjamina o «matapalo».

Características del Ficus benjamina

El Ficus benjamina es una especie que procede del sudeste asiático, muy frecuentemente utilizado en la decoración del hogar, ya que se trata de un árbol muy adaptable a entornos con poca luz, además, sus cuidados son relativamente sencillos.

Hablamos de un árbol que, en óptimas condiciones, puede llegar a alcanzar los 20 metros de altura. Sus hojas son verdes y ovaladas, aunque podemos encontrar otras variedades, como el Ficus benjamina «starlight», que tiene las hojas de distinta tonalidad.

El fruto del ficus benjamina es parecido al higo, pero es poco habitual que fructifiquen en el cultivo interior. En su lugar de origen, este fruto es uno de los favoritos de diversas especies de pájaros que habitan en esa zona.

¿El Ficus benjamina es una planta de exterior o de interior?

Si puedes elegir la ubicación de un ficus benjamina, ya sea en el exterior o en el interior, puede que tengas dudas a la hora de saber en qué tipo de ambiente se desarrollará mejor. A continuación te mostramos cómo elegir la ubicación de este árbol:  

El Ficus benjamina en el interior:

El Ficus benjamina no tolera el exceso de calor, pero tampoco las temperaturas demasiado bajas, por ese motivo, la temperatura ideal se situaría entre los 12 y los 24º C, aunque puede llegar a tolerar temperaturas de hasta 0º C. Se trata de un árbol que necesita el contacto con la luz del sol, ya que sino estaremos favoreciendo la aparición de enfermedades. Por ese motivo puede ser interesante colocarla cerca de una ventana. Vigilaremos con la calefacción, ya que perjudica bastante a las plantas.   

El Ficus benjamina en el exterior:

Si queremos situar nuestro Ficus benjamina en el exterior, elegiremos un lugar soleado o de semisombra. Eso sí, recuerda que as raíces se desarrollan con mucha fuerza, secando las plantas que tienen alrededor, levantando suelos e incluso rompiendo tuberías. Elige bien la ubicación, evitando colocarla en lugares con corrientes de aire.  

¿Qué tipo de suelo o sustrato necesita el ficus benjamina?

Siendo una planta tan resistente, podrá sobrevivir con prácticamente cualquier sustrato universal. No obstante, en estos casos seguramente tendremos que realizar abonados más frecuentes, por la mala calidad de la tierra. Por el contrario, si nos hacemos con un sustrato de buena calidad nos ahorraremos dinero en productos de abonado o fertilizantes, ya que poseen una mayor cantidad de nutrientes y no hará falta realizar un abonado tan habitual.

Riego del Ficus Benjamina

Si te preguntas cómo cuidar un Ficus Benjamina para que no muera, debes saber que el riego es uno de los aspectos más importantes. Es necesario regar al Ficus benjamina un par de veces por semana, siempre y cuando no tenga la tierra muy seca o demasiado húmeda. Vigilaremos siempre que no se produzcan encharcamientos y que el sustrato absorba correctamente el agua. 

En cuanto a humedad ambiental, el Ficus benjamina no es una planta exigente, pero siempre agradecerá un pulverizado periódico o cada dos días siempre y cuando la temperatura no baje de los 15ºC.  

¿Cuándo y cómo trasplantar un Ficus benjamina?

Para el trasplante de nuestro Ficus benjamina únicamente necesitaremos una maceta más grande que la que ya tenemos y un poco de tierra para acabar de rellenar nuestra nueva maceta. El proceso es sencillo y las probabilidades de dañar la planta son prácticamente nulas, ya que posee unas raíces muy resistentes

Si de lo contrario quieres trasplantar tu Ficus benjamina directamente en la tierra de tu jardín, recuerda que es una planta que robará agua a las demás, así que revisa bien la ubicación.  

Poda del ficus benjamina

Otros de los cuidados del Ficus benjamina son la poda de limpieza y la poda de mantenimiento, ya sea en maceta o en el suelo. Especialmente si no tienes mucha práctica en la realización de podas te recomendamos realizarla de forma progresiva y nunca cortar en exceso. 

Poda de un ficus benjamina en maceta:

Si nuestro ficus se encuentra en una maceta y queremos darle frondosidad, solo tendremos que ir cortando las puntas de las ramas, siempre vigilando de no hacer el corte donde está el nudo vegetativo, ya que perderemos ese brote.

Poda de un ficus benjamina en el exterior:

Si por el contrario el ficus se encuentra plantado en el suelo y deseas que crezca hasta convertirse en un árbolpoda las partes mas bajas y cercanas al tallo principal, de ese modo la fuerza del crecimiento se centrara en la parte mas alta. 

Tipos de poda del ficus benjamina

En ambos casos podemos realizar una poda de limpieza, también conocida como poda de mantenimiento, que consistirá en ir eliminando ramas secas, ramas torcidas, hojas secas y rotas, chupones, etc. Por otro lado, si deseamos que nuestro ficus benjamina pase por una poda drástica y mucho más intensiva debemos valorar que sea la época adecuada y que la planta se encuentre sana. De no ser así, podríamos perjudicar gravemente su desarrollo.

¿Cuándo podar el Ficus benjamina?

El tiempo o la temporada de poda del ficus benjamina se sitúa durante los meses más calurosos, como son la primavera y el verano. Aunque podríamos podar a nuestro árbol ficus benjamina prácticamente durante todo el año, realizarlo en esta época nos ayudará a que los nuevos brotes crezcan en mucho mejor estado.

Como nota especial añadiremos que el ficus benjamina produce una sabia lechosa cuando se le causa una herida, la cual debemos evitar que entre en contacto directo con la piel, ya que causa irritación. 

Abono para el ficus benjamina

Lo habitual es abonar cada 15 o 20 días en verano y 1 vez al mes en invierno. Recuerda que utilizando abonos orgánicos mejoras la calidad de vida de tu planta y proteges el medio ambiente. Puedes encontrar una amplia gama de abonos y fertilizantes orgánicos en el mercado, o también puedes fabricar tu propio compost.  

Plagas y enfermedades del Ficus benjamina 

Otro de los aspectos más importantes de los cuidados del Ficus benjamina es la detección pronta de cualquier plaga o enfermedad. Si hemos observado caída de hojas, anomalías en el tallo y hasta presencia de parásitos debemos sospechar que nuestro ficus benjamina pueda padecer enfermedades de algún tipo.

A continuación te mostramos las plagas y enfermedades más comunes del Ficus benjamina son:

  • La araña roja: aparece cuando el ambiente es extremadamente seco y el síntoma más evidente es la pérdida de follaje. Una buena forma de combatirlas es realizando un pulverizado con agua periódico. 
  • La cochinilla y el pulgón: ambas son plagas habituales en muchos tipos de plantas. Para combatirlos elimina las hojas o las partes enfermas y pulveriza un insecticida casero que no dañe otras formas de vida beneficiosas.
  • Hongos: aparecen debido a un mal drenaje del agua de riego o tumores en las raíces y se deben  a bacterias que penetran en heridas y producen un gran abultamiento. La única forma de deshacernos de los hongos será cortando ese tramo de raíz. Las enfermedades más habituales de los Ficus benjamina son producidos por hongos en las raíces y por falta de nutrientes.

¿Por qué mi Ficus benjamina tiene las hojas amarillas? 

La presencia de hojas amarillas en un Ficus benjamina es uno de los problemas más habituales y puede deberse a distintas causas, que van desde la aparición de una posible plaga a la falta de nutrientes. Para identificar el problema deberemos fijarnos en las hojas: si existe rastro de algún insecto tendremos que eliminar las hojas afectadas y rociar la planta con un insecticida que no dañe a otros seres vivos.

Si creemos que el problema puede ser por falta de algún nutriente, tendremos que añadir un poco de fertilizante en el agua de riego. El hierro suele ser habitualmente el mayor culpable de las hojas amarillas en el Ficus benjamina, pero también un exceso de calcio.  

¿Por qué se le caen las hojas a mi Ficus benjamina?

La pérdida de hojas puede deberse a varias razones, generalmente a la falta de luz solar, en cuyo caso la debemos mover a un sitio más luminoso. También puede ocurrir que se encuentre en algún lugar con corrientes, también deberemos moverla en ese caso.

Otras causas que pueden causarle la pérdida de hojas al Ficus benjamina son las bajadas bruscas de temperatura, exceso o falta de agua o por usar agua de riego demasiado fría.  

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